Just read and post :D

Just read and post :D

para cualqier babosada sin sentido qe salga de mi mente x medio de mis dedos xD

UTEOE- capitulo 3

Capítulo 4.

Niebla.

 

En la madrugada Joseph no asistió a sus encuentros con Gerard como es costumbre, mi hermano parecía feliz de poder dormir, su rostro se veía pacifico, creo que Gerard lo está desgastando mucho, pero no entiendo, Gerard me dijo que tenía asuntos importantes por eso no podría visitarlo, pero, si esos asuntos son tan importantes ¿porque no llevo a Joseph con él? siendo que siempre lo involucra.

Gerard, no podía dejar de pensar en el, en el misterio que era, en su personalidad misteriosa. No pude conciliar el sueño, así que decidí ponerme a leer el libro que me regalo, ahora agradezco que Emi haya puesto mi cama cerca de la ventana, esta idea me desagradaba al principio ya que pensaba que alguien entraría por esa ventana y me mataría, ridículo lo sé, pero solo podía pensar en eso a mis 14 años y con una guerra sucintándose a pocos metros de mi. El libro no era muy grande por lo que lo acabe ese misma madrugada, pero vaya que tenía un contenido extraño, hombres lobos, brujas, fantasmas y una clase de infinidad de criaturas mágicas y mitológicas, la mayoría con fuerza sobrenatural, capacidad de leer mentes y manipularlas, pero de entre todas estas criaturas 2 llamaron mi atención, hombres lobos y vampiros, ambas criaturas diferentes y parecidas a la vez, ambos temerosos por la llegada de cierta parte del día, día o noche, con gran fuerza, agilidad y velocidad, pero ambos tan diferentes a la vez. Los vampiros conservaban su forma humana, pero aquellos que tenía un gran poder podían transformarse, eran extremadamente hermosos y podrían atrapar a su presa con solo hacer que esta los viera a los ojos, los hombres lobos por el contrario debían abandonar su forma humana cada luna llena o cuando no podían conservar su ira, son temperamentales y están condenados a transformarse de forma involuntaria si no logran tener un control sobre ellos mismo. Y otra característica que los unía era que ambos estaban condenados a vivir para siempre.

Vampiros. Criaturas malditas, bebedores de sangre para conservar su juventud y fuerza, forzados a vivir por la eternidad ¿cómo podría existir eso? muchas cosas descritas aquí coinciden, las marcas en el cuello, las mujeres drenadas de sangre, pero, ¡que sarta de tonterías! eso no puede existir, mejor dicho, no debe existir.

 

A la mañana siguiente y para mi sorpresa mi hermano seguía dormido al igual que Emi, por lo que decidí aprovechar esta oportunidad e ir a visitar a Gerard, tenía demasiadas dudas además ya es de día, el solo me prohibió no ir por la noche. Me vestí frenéticamente y ni siquiera desayune para dirigirme a su casa, al abrir la puerta note que había niebla y entonces sus palabras me vinieron a la mente ten cuidado con la niebla, trae muchos peligros, ¿pero qué peligros podría haber? ¿Vampiros? ¡Ja! como si eso existiera, claro que no y así decidí aventurarme, de nuevo había mujeres sin ni una gota de sangre, esta vez no me detuve a ver ya que ya he visto mucho esto. Seguí derecho. Ya se podía ver el bosque y entonces escuche a alguien gritar la encontré, no era una voz familiar, mire a mi alrededor haber si hablaban de alguien más, pero estaba yo sola en medio de esa niebla, no sabía si correr temerosa de regreso a casa o gritar lo suficiente como para que Gerard me escuchara, después de todo su casa no queda muy lejos, esto me pasa por no traer la espada conmigo. Me quede parada, pensando en que hacer y después una gran sombra se aproximaba a mí, observándome fijamente llamándome con una voz seductora la cual nadie podría resistir y tal y como me paso con Gerard sentí una especie de electricidad recorrer mi cuerpo, me sentía atraída por esta voz, en el fondo me resultaba muy familiar ¿pero de quien podía ser esta voz?, conforme me seguía nombrando mi mente quedo como hipnotizada y empecé a caminar, muy dentro de mi no quería ir con él, pero mi cuerpo no respondía, iba hacia él con paso torpe y después algo se le echo encima, la voz dentro de mi cabeza que me hacia ir hacia él se detuvo y quede algo torpe, como si me acabaran de dar un fuerte golpe en la cabeza, la cosa que se le echo encima a esta voz seguía peleando, diciendo cosas como «tú no te quedaras con ella» y «te has metido en mi territorio» poco después escuche como la voz que me había hablado se iba, mientras que la que me salvo se fue acercando a mí, su figura se hizo un poco más clara, pero otra voz entro mi cabeza y me dijo «duerme» me debilito y creo que me desmaye.

Cuando desperté estaba en una habitación desconocida, el sol había salido, la habitación tenía un empapelado color crema con algunos detalles en verde, a un lado había dos vasos uno con agua y el otro era una sustancia algo rara que olía muy mal, alguien golpeo la puerta y le indique que pasara.

 

- ¿cómo sigues Leila? -me dijo esa voz que me hacía temblar

- hola Gerard, dime ¿qué ha pasado?, me duele un poco la cabeza.

- La verdad no se qué te paso, pero te encontré desmayada cerca de aquí, así que te traje a mi casa, no podía dejarte en ese estado.

- Gracias.

- dime ¿recuerdas algo?

- un poco, solo... 2 figuras negras, ocultas en la niebla, disputándose por mí.

- ¿solo eso?

- ¿debería recordar más?

- no lo sé, pero si lo haces por favor cuéntamelo ¿sí?

- De acuerdo, por cierto quería preguntar algo.

- Ya vamos a empezar -murmuro para sí mismo pero lo pude escuchar-

- porque si tenía asuntos importantes ¿porque no incluyo a mi hermano?

- merecía un buen descanso Leila, creo que lo sabes, se ha esforzado mucho últimamente.

- tiene razón.

- ¿podrías dejar de hablarme de usted? me siento algo incomodo.

- claro, Gerard.

- Mucho mejor, ¿Que te pareció el libro?

- ¿cómo supo que ya había terminado?

- por la forma en que esta hojeado -dijo enseñándome el libro- pobre libro ¡lo maltrataste!

- pues perdón, no sabía que podía maltratar a un libro.

- no te preocupes, ¿encontraste algo interesante?

- Sí y no.

- explícate.

- muchas de las descripciones de los vampiros coinciden en lo que pasa, pero ¿Cómo puede existir eso? ¡Qué sarta de tonterías!

- ¿no crees que existan?

- claro que no, solo creeré hasta que vea a uno con mis propios ojos.

- ¿no te basto con lo de la mañana?

- ¿ese era un vampiro?

- si

- tonterías -dije sarcásticamente, aunque ya me lo estaba creyendo.

- Entonces, ¿Cómo explicas que se haya metido en tu mente?

- ¿y cómo sabes que hizo eso?

- porque te desmayaste cuando se fue.

- se supone que me encontraste después, así que no pudiste ver eso.

- mentí.

- ¿Tú me salvaste de... eso?

- así es.

- ¿eres uno de ellos?

- ya hiciste demasiadas preguntas, debería llevarte a tu casa.

- pues te informo que no me iré hasta que no me contestes.

- ¿no te puedes conformar con que te salve la vida y que los vampiros existen?

- sabes que soy muy curiosa, lo puedes leer en mi mente, así que por favor solo contéstame eso.

- si lo soy, pero no estoy con ellos.

- ya veo.

- entonces, ¿te doy miedo?

- ¿por ser vampiro? no, lo sabía, sabía que eras diferente.

- te equivocas en eso, a pesar de que no siga sus mismas causas mis instintos son iguales a los de ellos.

- tú no te atreverías a atacarme.

- Solo por ser amigo de tu hermano no significa que algún día te devore.

- sé que no lo harías.

            Suspiro.

- debo darte un escarmiento.

 

Me asusto el tono en que lo dijo y cuando menos lo pensé el estaba a mi lado, con una media sonrisa macabra, emitió un sonido extraño y abrió su boca, mostrándome esos colmillos blancos, me tomo el pelo y me jalo hacia atrás, dejando al descubierto mi cuello, se acerco y sentí que me tocaba ligeramente con sus colmillos.

 

- hueles bien -inspiro mi aroma- se me hace agua la boca.

- y si huelo tan bien ¿Por qué no me devoras de una vez?

- quiero disfrutar el momento.

- está bien, ya aprendí la lección -me atemorice un poco al escuchar como dijo eso- ¿me puedes soltar?

- muy bien -me sostuvo y me sentó en la cama-no debes confiarte Leila, si llegaras a venir un día en el que tenga sed te puedo matar fácilmente -puso su mano helada en mi mejilla y la empezó a acariciar- ahora espérame un momento -cerro sus ojos y parecía luchar en su interior contra algo, después su expresión volvió a ser la de siempre- ya está.

- ¿guardaste tus colmillos?

- ni que fueran tus zapatos, mis colmillos siguen donde están- sonrió, sus colmillos volvían a ser como los de un humano.

- De acuerdo, te creo -me quede viéndolo fijamente- tus ojos ya no están opacos.

- estaban así porque estaba sediento.

- ¿Lo tuyo es como si yo no me alimentara correctamente?

- Exactamente

- ¿bebes sangre?

- si

- ¿humana?

- no está en mi naturaleza, pero desafortunadamente debo beber por lo menos una vez al año o me debilitaría bastante.

 

Me empecé a preocupar por este hecho, ¿Qué tal si venía en un día que esta sediento? Apuesto a que no soportaría tener a una presa justo a su alcance, podría matarme.

 

- no te preocupes no te matare, mi misión es protegerte.

- ¿Qué? ¿Tú debes protegerme?

- se lo prometí a Joseph -dijo algo nervioso.

- Bueno, creo que ya sé que días no debo venir -me miro con curiosidad esperando que siguiera hablando-, cuando tus ojos estén opacos, es cuando estas sediento ¿no? O eso me dijiste.

- Muy bien, veo que tú si escuchas y lees bien, no como tu hermano, un día vino sabiendo que tenía sed, me falto poco para comérmelo.

- Pero no lo hiciste, me sorprende su resistencia.

- me alegra que te sorprenda, pero cualquier día puedo fallar así que ten cuidado conmigo-me dedico una hermosa sonrisa que hizo que me sintiera torpe- ¿lista para regresar a casa?

- aun no, tengo muchas preguntas.

- lo sé, recuerda que puedo leer tu mente, pero ya ha sido mucho en un día, mañana puedes regresar.

- de acuerdo.

- solo no tan temprano ni cuando haya niebla, es cuando les gusta salir, además quiero que llegues bien, vámonos.

- puedo ir yo sola a mi casa.

- no te estoy pidiendo permiso, además debo ver a Joseph.

- está bien.

 

Recogí mi abrigo y lo tercie en mi hombro, bajamos las escaleras y pude ver la estancia de la casa de Gerard, era muy amplia y luminosa, pero toda la casa era para dos personas, ¿alguien más vivía con él?, pero si no hay nadie.

Salimos al portón y el sol estaba resplandeciente, entonces recordé una parte del libro "si un vampiro sale al sol muere instantáneamente", le dirigí una mirada a Gerard y él me la devolvió, supuse que hurgaba en mi mente.

 

- eso es mentira.

- ¿no te pasa nada?

- muchas cosas de los libros de vampiros son mentiras, te lo di para que supieras a lo que te enfrentaras -salió del portón y le dio la luz, no le paso nada, dirigió su vista al cielo, su piel blanca centelleaba contra el sol, supongo que es por su tez pálida- no tiene caso que gocemos la vida eterna si no podemos disfrutar de ella ¿o sí? Y supones bien con eso de mi piel.

 

Después una ráfaga de viento sacudió mi pelo y cuando menos lo pensé me hallaba en la espalda de Gerard.

 

- sé que no lo toleras Leila, pero llegaremos más rápido así.

- me gustaría que no hurgaras mucho en mi mente, es incomodo, además me gusta decir las cosas por mí misma.

- de acuerdo, será mejor que cierres los ojos o te marearas, hare movimientos demasiado rápidos para tus ojos.

- ¿usaras tu velocidad sobrenatural?

- por algo te estoy cargando.

Apoye mi cara en el hombro de Gerard y cerré los ojos, empecé a sentir el viento recorrer mi rostro, supuse que el ya se estaba moviendo, me dio algo de curiosidad y abrí los ojos, todo lo que veía eran borrones grises, no me maree -bueno en esos momentos-, y decidí ir con los ojos abiertos haber si lograba ver algo, pero solo estaban esos borrones, cuando menos lo pensé ya estábamos en frente del refugio, me puso en el suelo y me dedico una sonrisa, de nuevo me sentí torpe, pero esta vez no solo era por eso, sino porque realmente me había mareado, me estaba cayendo y Gerard me sostuvo de mi cintura con una mano.

 

- te dije que cerraras los ojos.

- perdón, me dio curiosidad.

- Joseph tenía razón, tu curiosidad te llevara a la perdición.

 

UTEOE - CAP.2

Ok quiero decirles algo antes de que empiecen a leer, habia otro cap antes de este (osea este seria el cap. 3) , lo publique en el foro pero aqui no, porque me di cuenta de que revelaba casi toda la historia y que chiste ¬_¬ !! nomas gera sabe de que trata ^^ y uno que otro que me haya pelado y haya leido xP mejor lo pongo asi, bien gracias a los que leyeron y aun siguen leyendo lo que escribe esta loca =D

 

Capítulo 2.

Una personalidad misteriosa.


Después de que Joseph hablo con Emi todo fue raro, el se dispuso a enseñarnos a usar la espada, claro que antes usamos palos para evitar herirnos o mejor dicho herirme ya que soy algo torpe, fueron los días más agotadores y raros para mí, ya que jamás imaginé que me enseñarían todo esto ya que Emily es muy nerviosa y siempre se negó a que yo usara un arma, pero seguía desconociendo el motivo por el cual Joseph lo hacía. El cada madrugada salía del refugio a reunirse con alguien, por lo que escuche con un hombre, a la mañana que despertaba ya estaba ahí, sentado en el comedor (claro si es que se le puede llamar así a un gran trozo de madera mal cortado sostenido por varias rocas), con una gran sonrisa y con noticias para Emily, noticias que jamás dijo frente de mi, pero él empezó a notar que sobornaba a Emi para que me dijera sobre la persona de la cual Joseph había mencionado varias veces.

-el motivo de mis salidas es porque me reúno con alguien, aunque creo que eso ya lo sabías. Ese alguien sabe lo de las muertes tan misteriosas para ti.
-¿Por qué me dices esto si no terminaras? Sabes que será peor.
-eso lo usare a mi favor, ya lo veras y con el tiempo te lo diré si te digo todo ahora no creo que pudieras asimilarlo.
-¿el no te lo permite?
-así es.
-por lo menos dime su nombre.
-perdón pero no puedo hacerlo, eso también me lo prohibió, por cierto hablando de él me dijo que les entregara algo -volteo a su lado y alzo una enorme funda, la quito y se veían 2 espadas relucientes con filo de plata, con algunas esmeraldas incrustadas (me gustaban porque eran del mismo color de mis ojos)- cree que ya es tiempo de que peleen con armas de verdad.
-opino igual que el.

La verdad el regalo de esta persona me dejo sorprendida, la espada era genial, pero con esto solo hubo más dudas en mi cabeza, ¿Quién era él? ¿Porque nos ayudaba?

Pasaron un par de semanas, un día yo y mi hermano fuimos por víveres, yo como siempre inspeccionaba los cadáveres pero esta vez mi hermano me acompañaba a curiosear.

-he observado esto desde que inicio esta guerra, tú sabes quién lo hizo ¿verdad?
-así es -respondió el algo preocupado, antes de que pudiera decirle algo él dijo- pronto lo sabrás Leila, pronto lo sabrás.
-pues creo que si no me dices yo misma tratare de averiguar todo.
-leila no salgas con esas cosas, presiento que tu curiosidad te llevara a la perdición.
-pues si es así, tú tendrás la culpa -me miro arqueando las cejas- por no decirme nada.
-hay leila, tú y yo haremos un trato ¿te parece?
-claro -dije entusiasmada
-en cuanto aprendas a manejar a la perfección la espada, el arco y la alabarda que traeré mañana te lo diré todo ¿de acuerdo?
-¿esta idea es de él?
-no, el solo quiere que aprendas a usar las armas bien antes de que te revele esto porque capaz e iras a buscarlos, ¿recuerdas que te dije que usaría tu curiosidad a mi favor? -me limite a asentir una vez- pues aquí está tu oportunidad de saberlo todo, dios es muy difícil mantener un secreto con tanta curiosidad de tu parte.
-si es así, hecho.

Mi hermano es listo, sabe sonsacarme bien, aunque odio cuando lo hace, algo muy típico en el. Noto el poco interés que tenia al aprender esto sin un motivo, ahora que me ha dado lo que quiero aprenderé más rápido. Regresamos a casa a dejar lo que Emily nos pidió, y de forma entusiasta le pedí a Joseph que practicáramos con la espada, cosa que a él lo entusiasmo mucho. En la madrugada, como ya era costumbre, fue con este misterioso personaje en busca de la alabarda y el arco que prometió enseñarme a usar. Al despertar (como siempre) lo vi sentado en el comedor improvisado.

-buenos días Leila -me hizo una seña para que me sentara a su lado-
-buenos días.
-¿lista para el día de hoy?
-claro.

A su lado pude ver el arco y un par de alabardas, tanto las alabardas como las flechas (el filo) eran de plata.

-hermano, se suponía que traerías 3 arcos ¿no?
-así es ¿Por qué?
-yo solo veo uno -mi hermano hecho un vistazo a donde había dejado las cosas y noto lo que yo le dije-
-pero recuerdo que yo agarre los 3, tendré que regresar por ellos.
-te acompaño.
-Leila no -se detuvo un momento e hizo una mueca de desaprobación- de acuerdo, pero te quedaras afuera.
-lo que pidas -dije alegre-

Al terminar de desayunar nos dirigimos a donde estaba este misterioso personaje, a pesar de que no pudiera entrar con Joseph por lo menos sabría donde vive y podía escaparme algún día y conocerlo. Nos dirigimos a la parte norte de la ciudad, hacia el bosque, recuerdo que la última vez que vine fue para festejar el cumpleaños de Emi hace 5 años aproximadamente. Estábamos a unos cuantos kilómetros del bosque cuando mi hermano paró en seco e hizo que me tropezara con él.

-hermano no pares así, casi me caigo -mi hermano permaneció perplejo mirando algo o a alguien- hermano ¿me escuchas?
-Gerard -dijo sorprendido
-¿Gerard? -voltee hacia donde veía mi hermano y estaba un chico con el par de arcos que faltaban, alto, facciones finas, tez pálida, pelo negro lacio algo largo, ojos verdes que parecían no tener brillo alguno, demasiado atractivo a la vista ¿esta era la gran personalidad de la que hablaba mi hermano y a la cual le tiene un gran respeto? ¿Este chico que parece no tener nada especial?- ¿Quién es él? -pareció no escucharme-
-¿hermano? -Dijo el muchacho en tono extrañado, su voz era demasiado hermosa y gentil para mi gusto, volteo a verme y empezó a decir bajo- tez blanca, ojos verdes, mirada perspicaz, cabello pelirrojo, debe ser ella-
-¿disculpa? -estaba demasiado extrañada con todo esto-
-se supone que tú no deberías
-bueno se te olvido y planeaba llevártelo -dijo interrumpiendo a Joseph, su voz me empezaba a atrapar-
-pero aun así
-bueno, no está mal dar un paseo de vez en cuando -dijo interrumpiendo de nuevo y de forma cortes-, además recuerda que no les gusta salir de día -mi hermano se quedo boquiabierto- que descortés has sido Joseph, pero creo que mejor me presento yo personalmente -se empezó a acercar a mi- mi nombre es Gerard y por las descripciones de tu hermano y lo que escuche supongo que tu eres su hermana -quedo pensativo-
-Leila Sommers.
-cierto, sabes te contare algo, pensé que cuando viera a la hermana de Joseph serias una chica algo dura, sin carisma y antipática, pero resultaste todo lo contrario.
-¿y porque suponía eso de mí?
-pensé que serias como el -dio una pequeña risa y mostro sus dientes blancos, note sus colmillos algo afilados- pero me equivoque totalmente.
-no por ser hermanos significa que nos parezcamos.
-se supone que deberían, por lo menos en lo físico, pero ni en eso.

La verdad es que Emily y Joseph son bastante parecidos, ambos con hermosa melena ondulada castaña con destellos pelirrojos y los ojos verdes de nuestro padre, en cambio yo tenía el pelo totalmente pelirrojo y lacio, un rojo intenso, algunas veces resulta ser un poco molesto porque siempre voltean a verme por el peculiar tono de mi pelo, es algo extraño ver a alguien así.

-por los menos en los ojos se parecen.
-claro -el empezó a ver mis ojos, como si tratara de encontrar algo -tus ojos, son de un tono algo extraño -la verdad el tono verde de sus ojos era, raro, jamás había visto a alguien con ojos verde aceitunado, aunque quedaban bien con el-
-lo mismo digo de tu cabello -sostuvo un mechón y lo empezó a ver- es muy llamativo.
-lo sé -de nuevo volvió a examinar mi mirada- ¿Qué tratas de encontrar en mi mirada?
-no lo sé, tal vez tu curiosidad.
-pues tiene razón, tengo muchas dudas, las cuales quisiera que me aclarara.
-ya lo suponía, pero todo a su tiempo, si digo todo en estos momentos te caería como bomba -dijo en tono burlón- no serias capaz de asimilarlo.
-lo que no puedo asimilar es que me oculten estas cosas, ya estoy grandecita para saberlo.
-pero no lo suficiente, vaya que me resultaste muy curiosa, tendré que cuidarme de ti.
-¿Qué tiene miedo de que descubra? ¿De qué descubra su otra personalidad? -El rio entre dientes-
-claro que no, pero cada quien tiene secretos, ¿tú no?
-algunos.
-¿y te gustaría que te espiara para descubrirlos?
-¿Cómo supo que yo...? -dije extrañada, justamente pensaba en eso-
-con que planeabas hacer eso eh - me hizo una mueca de desaprobación-
-supongo que tu mirada te delata.
-con que mi mirada eh, sabe, no se ofenda pero es extraño -volvió a reír entre sí-
-sabes no eres la primera que me dice eso, bueno, tratare de hacer que tengas menos curiosidad -hurgo en su saco y saco un libro con portada de cuero gruesa- esto te ayudara un poco además te entretendrá cuando tengas insomnio -me entrego el libro-
-¿Cómo supo que tenía insomnio? y -hice una pausa-¿Criaturas sobrenaturales?
-bueno primera tu hermano me conto mucho sobre ti y segundo cuando termines de leer acabaras agradeciéndome que te lo haya regalado.
-eso espero.
-bueno será mejor irnos, estamos desperdiciando tiempo, sin ofenderte Gerard -dijo Joseph mas relajado.
-tienes razón, cuídense y ven a visitarme Leila.
-claro -si supiera donde vive todos los días viniera- pensé
-¿ves aquel sendero? Solo síguelo y llegaras a mi casa.
-de acuerdo, ¿puedo venir esta noche?
-esta noche estaré ocupado, además es peligroso, mejor ven mañana en la tarde.
-claro, hasta pronto.
-hasta pronto y leila, ten cuidado con la niebla, trae muchos peligros.
-lo tendré en cuenta.

Me voltee y de nuevo nos adentramos a la ciudad, vaya que Gerard resulto ser más misterioso de lo que creía, admito que algunas veces me dio escalofríos, sobre todo cuando pudo saber lo que pensaba, pero la mayor parte del tiempo me sentí extraña, como una especia de electricidad recorriendo mi cuerpo cuando hablaba y lo último que me dijo me pareció una broma, pero una que me tome en serio, ¿Qué clase de peligros son de los que me hablaba? Todo el camino me la pase meditando esto y cuando menos lo pensé ya estaba en el terreno donde solíamos practicar con el arco en la mano, apunto de disparar una flecha, mis pensamientos se vieron interrumpidos cuando solté la flecha y Joseph me regaño.

-por dios que mala puntería tienes.
-perdón, pero recuerda que jamás había usado un arco.
-lo sé, pero creo que lo harías mejor si tu mente me pusiera atención, ya deja de pensar en eso que te distrae, si quieres saberlo todo necesitas esforzarte mas.
-de acuerdo.

Hice caso a Joseph y olvide las palabras de Gerard, después de esto la flecha por lo menos no dio en la calle.

UTEOF- capitulo 1.

Hello again n.n bueno gano Until the end of everything y como orita no eh tenido inspiracion para escribir Love is dead hare lo siguiente, cuando no tenga capitulo de ese subire UTEOE (osease untilt the end of everything) si lees gracias eres un amor, espero les guste, en particular a mi si me gusta.

 

------------------------------------------------------

 

 

 Capítulo 1.

Reaparición.

Dover, Inglaterra.
12 de noviembre de 1870.


Era una época oscura debido a la guerra por tener el poder del país, lo único que se podía observar eran edificios derrumbados, agua estancada, pero sobretodo cadáveres, un día me entro la curiosidad y empecé a observarlos cuidadosamente, había algo extraño en ellos, ninguno de ellos había muerto por algún bombardeo, eso se podía ver fácilmente, el cadáver del hombre estaba totalmente maltratado, como si hubiera recibido una tremenda paliza, en cambio el de la chica, tenia 2 marcas extrañas en el cuello, apenas se notaban, todos tenían una expresión de dolor y sufrimiento en sus caras, ¿Cómo es posible que una mujer haya muerto por 2 marcas en el cuello? no podía entenderlo, simplemente no podía.

Mi hogar es un refugio que se encuentra en el patio trasero de mi casa que ahora está en ruinas, mi hermana Emily decidió quedarse ahí y esperar a que mi hermano Joseph regresara, el se había unido a la guerra después de la muerte de mi padre, y desde ese entonces no hemos sabido nada de él, solo espero que sí está vivo que regrese pronto, ya que mi Emily y yo nos encontramos totalmente solas e indefensas, la verdad me sorprende que hayamos sobrevivido por tanto tiempo, espero que esto acabe pronto, ya me harte de vivir entre escombros y a escondidas.

-Leila, Leila, te estoy hablando Leila.
-Perdón Emily, es que recordé a Joseph, lo extraño demasiado.
-Yo también Leila, esperemos que este bien.
-Ya verás que si y pronto regresara con nosotros.
-Ya no deberías de buscar entre las ruinas de la casa Leila, no tiene caso.
-Es que desde hace mucho busco un retrato de mi hermano y no logro encontrarlo.
-Mañana lo buscaremos con más tranquilidad, ya esta anocheciendo y ya sabes cómo se pone esto, además con guerra o no festejaremos tu cumpleaños.
-Gracias Emi.

Hoy cumplo 17 años, esta es la tercera vez que cumplo años en este maldito refugio sin padres ni hermano, mi madre murió cuando nací yo al parecer se desangro y mi padre murió en un bombardeo hace año y medio, Emi trataba de festejarme, procuraba prepararme mi platillo favorito, aunque siempre que nos acostábamos la escuchaba llorar y diciéndose que esto no era lo que me merecía, la verdad sentía pena por ella, pero también le agradecía bastante ya que por lo menos hacia el intento.

-Bien, no es un pastel, pero es todo lo que pude hacer.
-Lo sé, y muchas gracias, ahora empieza a cortarla antes de que me la coma con los dedos.
-Leila, no seas mal educada, por lo que veo tiraste a la basura tus buenos modales.
-Perdona.

Este año me hizo una pequeña tarta de manzana, mi favorita, la verdad mi hermana no es una gran cocinera, pero la tarta de este año estuvo realmente deliciosa. En la noche sucedió lo mismo de siempre, Emily llorando por lo poco que me deba, por más veces que le diga que así estoy bien ella parece no escuchar. Afortunadamente no sonó la alarma de ataque ese día.

A la mañana siguiente Emi me pidió que fuera por algunos víveres, de regreso como siempre se observaban los cadáveres y me acerque al de una mujer y ahí estaba esa marca otra vez, ¿Qué o quién la causara? ¿Porque mueren solo por eso?, mientras meditaba esto pude ver a un fantasma o al menos eso creía que era.

-¿Joseph? ... ¿hermano de verdad eres tú?
-¿Leila?
-Joseph -decía emocionada y caminando hacia el- no puedo creer que estés vivo hermano -corrí a abrazarlo, hace 3 años que no lo veía, me alegro bastante ver que seguía vivo- hermano, te extrañe.
-Leila, has cambiado mucho ¿y nuestro padre y Emi?
-Emi está bien y me pidió que fuera por unas cosas y me alegro que me lo pidiera ya que así pude encontrarte.
-es peligroso que andes sola, vamos a casa, pero ¿Por qué no me dijiste nada sobre mi padre?
-es que... el falleció, salió en la noche y no regreso, a la mañana siguiente encontramos su cuerpo.
-no tenía idea, pero tú y Emi están bien ¿verdad?
-claro, ¿Por qué no te llevo con ella?
-claro.

Durante el trayecto no menciono ninguna palabra acerca de lo que había vivido en la guerra, solo me preguntaba cosas sobre Emi y mías, pero tengo duda sobre algo, ¿Por qué regreso así de la nada? Creo que será mejor dejar las cosas así y esperar a que el me lo diga.

-no puedo creer que nuestra casa haya quedado así.
-así es, pero por lo menos estamos bien y tú regresaste con nosotros, vamos adentro -fuimos al refugio y Emi estaba acostada, dándole la espalda a la puerta, se escuchaban sollozos- ya regrese.
-que bueno Leila, ¿conseguiste todo?
-sí, y no solo lo que me pediste.
-¿a qué te refieres?
-si te volteas podrás ver de que hablo.

Emi seco sus lágrimas, se levanto y volteo hacia donde estaba yo, su mirada se ilumino, es como si Emily regresara, con esto me refiero a que regreso a ser la de antes, la que era feliz.

-¿Joseph? estas vivo -corrió a abrazarlo- ¿pero cuando volviste?
-hace unas pocas horas, me alegra saber que están bien las 2, por cierto Leila ya sé que fue ayer pero feliz cumpleaños.
-Gracias hermano.
-necesito hablar de algo urgente, Leila ¿podrías dejarnos a solas unos momentos?
-claro -Salí y me senté en las ruinas de la casa

La verdad no entendía nada de lo que pasaba, digo, ya estoy grandecita como para enterarme de lo que pasa, además creo que con esto mi mente ha madurado y podría entenderlo, me frustraba la idea de no saber lo que ocurría
.

--------------------------------------

 

Ok de seguro se preguntan ¿y MCR que? pues esperense xD gera va mas avanzado en este fic, ya que el y creo que tambien mel se apiadaron de mi pobre alma y lo leyeron, en fin, se cuidan.